hoy no es dia de milongas, hoy me fui a pasear por la carretera mas hermosa de la redolada. esa rodeada de verdes, donde descansaba una caravana italiana.
y desde el salpicadero, a borbotones, transformando sus canciones, don drexler.
Un viejo Dux de Venecia vio un dia a una joven en el balcon. Se enamoro perdidamente de ella, pero esto hizo que descuidara el gobierno. Algun tiempo despues la muchacha enfermo y murio, sin embargo el Dux no consiguio olvidarla. Aunque ya estaba enterrada, el Dux permanecia dia y noche ante su retrato.
El arzobispo, pensando en un sortilegio, bajo una noche a la tumba y encontro en la mano de la muchacha un moneda de oro con la efigie del diablo. La guardo en su bolsillo y al dia siguiente, el Dux se enamoro del arzobispo. solo despues de algun tiempo, el arzobispo decidio lanzar la moneda al Gran Canal y asi fue como el Dux se enamoro de su ciudad.
(como veis otra version del cuento del anillo, de la historia de Buñuel, de la del vizconde...) Green
Una tarde en el Botxo, con las Breeders de musica de fondo...
La tela permanece en blanco, el bailarin inmovil. La palabra se comprime hasta el punto de desaparecer impotentemente. El suicidio escenificado se contempla desde el otro lado. El espejismo no salva. El oasis tampoco. Sirven ambos, solo momentaneamente y, aunque se tenga consciencia de ellos, sus trampas son mortiferas.
"Tu sueñas con escribir un libro. El libro esta escrito". Reb Zaidan.
Todo lo real es real en cuanto que esta en la mente. Pero los deseos, ¿son reales? Los deseos no son pensamientos sino utopias. Puedes pensar en matar a una mujer, es algo real. Puedes desear matarla, es una utopia.
"Vivimos en el mar y estamos unidos a la tierra por el fondo. Nosotros somos los hijos del mar que han perdido el recuerdo del agua". Reg Ava.
Y con Cien Palabras queria escribir un escritor muy vago sus relatos, programando su ordenador para que escribiera cuentos al azar, sin tener que pensar por si mismo los argumentos.
El primer cuento se produjo automáticamente y él se quedó estupefacto, pues relataba justamente su situación. Pensando que su generador de cuentos predecía el futuro, fue haciéndole crear historias y más historias, pero el resto fueron estúpidos relatos: amores y desamores de gente inventada, que ni siquiera tenían calidad para ser publicados. Tras Cien Relatos rompio el ordenador y se tomo Cien Dias de Vacaciones.
Los dias de Noes los teneis contados Julitas, seran solo Cien.